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Caso Clínico : Rhinosporidioma

Feb 20, 2018 2:58:35 PM

CASO CLÍNICO

Se trata de un paciente de 54 años de edad, quien consulta al servicio de urgencias de la Clínica Barraquer porque presenta un cuadro de 15 días de evolución de aparición de unas lesiones “rojizas” en ambos ojos.

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No existen antecedentes de importancia más allá de que el paciente es un ávido esquiador en el agua y esquía en un lago localizado dentro de la ciudad.

EXPLORACIÓN OFTALMOLÓGICA

Al examen de ingreso, presenta una AV de 1.00 (20/20) con corrección en ambos ojos. Se observan dos lesiones. La primera localizada en la carúncula del ojo derecho y la otra en la conjuntiva bulbar infero-nasal del ojo izquierdo. Son lesiones exofíticas, granulomatosas y vascularizadas. Presentan una apariencia de pequeños quístes dentro de la lesión. La presión se encuentra en 12 mmHg en ambos ojos y el resto del examen es irrelevante (Fig. 1, 2 y 3).

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DIAGNÓSTICO

Se hace diagnóstico de rhinosporidioma en ambos ojos y se programa para resección quirúrgica de las lesiones.  La técnica quirúrgica empleada es una resección quirúrgica amplia con tijera de Wescott y sutura de bordes libres con Nylon 10-0. El material resecado es enviado a patología para confirmación de sospecha diagnóstica.

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La evolución posoperatoria es satisfactoria, retirándose los puntos de Nylon a los 10 días posoperatorios. Se le recomienda al paciente visitar al otorrino-laringólogo para la evaluación de la mucosa nasal, ya que existe la posibilidad de aparición de dichas lesiones en la mucosa nasal y oral. En efecto presenta rhinosporidiomas en la mucosa nasal las cuales son resecadas   endoscópicamente.

PATOLOGÍA

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El reporte de patología confirma el diagnóstico de Rhinosporidioma (Fig.4).

DISCUSIÓN

El Rhinosporidium es un parásito comúnmente encontrado en lagos, charcas de ríos y lagunas tropicales. Muchos aspectos biológicos de este parásito son enigmáticos y poco elucidados como su manera de infectar, su imposibilidad para cultivarse, su forma de reproducirse, su epidemiología y hasta su clasificación. Fue identificado por primera vez a finales del siglo XIX y descrito extensivamente por Guillermo Seeber, en 1900, en su tesis doctoral de la Universidad de Buenos Aires y de ahí su nombre Rhinosporidium Seeberi.

Su clasificación es también un poco enigmática ya que es considerado un hongo y un protozoario. Se ha clasificado como parte de los Mesomycetozoea los cuales incluyen un número de patógenos de los pescados como el Dermocystidium. Los mesomycetozoea no   son parte ni de los hongos, ni de los animales. Filogenéticamente se separaron antes de convertirse lo uno o lo otro. Estudios recientes mediante secuenciamiento genético sugieren que puede ser un hongo acuático primario parecido al Colletotrichum truncatum1

Se conoce poco acerca de su epidemiología y patogenia. Afecta ocasionalmente las mucosas de la nariz y la conjuntiva. Presenta lesiones granulomatosas, altamente vascularizadas y polipoides2. Otros sitios reportados con menor frecuencia son la mucosa vaginal, la vía respiratoria superior, la piel y diseminación interna. También existen reportes recientes de escleromalasia por este agente infectante 4.

En la Clínica Barraquer se han identificado menos de una decena de casos por el Dr. Francisco Barraquer en los últimos 30 años. Los síntomas oculares comprometen un 15% de los casos de Rhinosporidiosis. Generalmente las lesiones son únicas y comprometen la conjuntiva bulbar, la carúncula, el fórxix, el saco lagrimal o la conjuntiva cantal. Las lesiones son inicialmente planas, rojizas o rosadas y pueden pasar desapercibidas por los pacientes. En la medida que van creciendo, se tornan exofíticas, granulomatosas, móviles, las cuales pueden encontrarse pedunculadas tornándose sintomáticas.

El diagnóstico diferencial de este tipo de lesiones se debe hacer con hemangiomas,  neoplasias, mucoceles y condylomatosis ocular. El Cryptococco puede también producir lesiones pedunculadas conjuntivales. Sin embargo, los hallazgos morfológicos lo ayudan a diferenciar del Rhinosporidioma.

El diagnóstico se hace mediante la identificación histopatológica de la lesión resecada y es patognomónico. Se observan las esporas las cuales tienen una forma esférica con una pared doble en el tejido conectivo de las lesiones polipoides rodeado de células inflamatorias.

El tratamiento es la resección quirúrgica completa de la lesión. Las recidivas son infrecuentes. Algunos autores sugieren la aplicación de crioterapia para evitarlas. Tratamiento con diaminofifenilsulofona (Dapsona) ha sido reportado como exitoso en el pasado5.

RESUMEN

La Rhinosporidiosis ocular es una patología muy poco frecuente. Su presentación clínica es característica y se debe sospechar en pacientes que presentan lesiones conjuntivales de poco tiempo de evolución y que han estado expuestos a lagos, ríos y lagunas. El tratamiento quirúrgico es curativo.

Referencias
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Arseculeratne, Sarath N; Atapattu, Dhammika N. (2011). Rhinosporidiosis in Humans and Animals & Rhinosporidium seeberi. Faculty of Medicine, University of Peradeniya.

ISBN 9555891575

Apple D, Boniuk M. Infection of the conjunctiva by Rhinosporidium seeberi. Survey of Ophthalmology. 41(5): 409-413, 1997

Rippon W: Medical Mycology: The Pathogenic Fungi and te Pathogenic Actinomycestes. Philadelphia. WB Saunders. 1988, ed3, pp362-372

Nandini Bothra, Ruchi Mittal, Devjyoti Tripathy. Scleromalacia Perforans from Longstanding Bulbar Conjunctival Rhinosporidiosis. Ophthalmology. 123(7):1493, 2016

A, Venkateswaran S, Mathan M, et al: Medical Therapy of rhinosporidiosis with dapsone. J Laryngol Otol 107:809-812, 1993

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